Tuesday, May 15, 2012

Sour cherries request aid to the BCE to accelerate the analysis of the bank

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, ha pedido al Banco Central Europeo que ayude en la [valoración independiente][1] de la cartera crediticia de la banca española, la cual espera tener terminada en menos de dos meses pese a que la semana pasada calculaba que iba a durar entre tres o cuatro meses.

"El Gobierno decidió nombrar dos evaluadores independientes para analizar la cartera de los bancos españoles y nos pidieron ([en el Eurogrupo][2]) acelerar al máximo los trabajos, y por supuesto el Gobierno español está absolutamente abierto a ello", e incluso ha pedido que el BCE "se involucre" en la valoración, ha dicho Guindos hoy a su llegada a la reunión de ministros de Economía de la UE en declaraciones recogidas por Efe.

"Estas cuestiones evidentemente llevan su tiempo; la cartera de préstamos de la banca española es grande, próxima al 300% del PIB español, es una cartera que supera los 3 billones de euros. Es un trabajo que lleva tiempo, pero intentaremos que se haga en algo menos de dos meses", aseguró el ministro.

El Ejecutivo recogió en su segunda reforma del sector financiero aprobada el viernes la petición de sus socios del euro de poner bajo la lupa de analistas independientes al sector financiero español. El objetivo de la medida es disipar las dudas que despierta la banca española en los mercados por la acumulación de ladrillo en sus balances.

Esa velocidad que exige la eurozona persigue que las valoraciones independientes den, cuanto antes, la medida del colchón que necesitan los bancos para cubrirse de posibles pérdidas por el pinchazo del sector inmobiliario. Una vez esté claro el tamaño de ese colchón, las entidades financieras españolas deberán provisionar una cifra que el Gobierno estima en unos 30.000 millones de euros. Los bancos que no puedan hacerlo por sus propios medios acudirán a las ayudas públicas del Estado, vía préstamos del fondo de rescate (Frob) o vía bonos convertibles.

La duda está clara: si el Ejecutivo tiene, o no, el dinero suficiente o la capacidad de endeudamiento necesaria para inyectar ese dinero. Si la tiene, no tendrá que pedir ayuda al fondo de rescate europeo. Si no, deberá acudir a Europa, con todas las consecuencias (cualquier ayuda tiene una contrapartida: medidas adicionales, en este caso para la banca).

Fuentes europeas explicaron que, en principio, España no tendrá que pedir ese dinero: pero eso dependerá en última instancia de las valoraciones independientes; de si esas auditorías son peores de lo que espera el Ejecutivo. De ahí la celeridad que exigen los socios europeos, para aclarar cuanto antes el horizonte de la banca española, que junto con la explosiva situación en Grecia provocaron [este lunes fuertes sacudidas en los mercados internacionales, tanto en las Bolsas como en la deuda pública][3].

"Creo que la transparencia es vital, es un elemento fundamental a efecto de disipar las dudas que existen sobre el sistema bancario español", ha reiterado esta mañana Guindos. "No hay nada que ocultar, creemos que la reforma que estamos haciendo es una reforma que clarifica, introduce transparencia y claridad en los balances y el Gobierno español tiene una voluntad clarísima al respecto", ha añadido.

[1]: http://economia.elpais.com/economia/2012/05/11/actualidad/1336738236_398588.html
[2]: http://economia.elpais.com/economia/2012/05/14/actualidad/1337028149_290633.html
[3]: http://economia.elpais.com/economia/2012/05/14/actualidad/1336979309_578905.html

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