Friday, April 13, 2012

Kirchner is not pronounced on the intervention of the oil one

Después de un día de incertidumbre por los rumores sobre una posible intervención de YPF, filial de la española Repsol, por el Gobierno argentino, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner compareció a las siete y media de la tarde, madrugada en la España peninsular, ante las cámaras de televisión. Pero solo hizo algunos anuncios referidos a la industria cárnica. Ni siquiera mencionó a Repsol-YPF. Después de esa comparecencia, la presidenta se reunió con los gobernadores de las 10 provincias petroleras. Había gran expectación por saber si tras esa reunión [Argentina se atrevería a dar la estocada definitiva a Repsol-YPF][1], pero diversas fuentes consultadas por este periódico ya indicaban que no les parecía probable. Así lo confirmó después del encuentro, de una hora de duración, el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner: "Todo está en análisis, no hay ningún proyecto de ley para nacionalizar YPF", comentó el mandatario.

El choque del Gobierno argentino con [Repsol-][2] [YPF][3] amenaza con convertirse en un auténtico conflicto diplomático de primer orden. El Gobierno español ha sido hasta ahora discreto, aunque intentó mediar en un viaje del ministro de Industria, [José Manuel Soria][4], a Buenos Aires. Hasta el Rey de España ha intentado frenar el conflicto. El presidente de Repsol, [Antoni Brufau][5], está estos días en Buenos Aires buscando una solución.

Hasta seis provincias argentinas [han retirado una docena de licencias a Repsol-YPF][6], lo que está hundiendo su valor en la bolsa de Buenos Aires. Y hoy el Gobierno español ha decidido salir al ataque. Desde Polonia, Soria ha hablado —en una grabación realizada por los servicios de prensa de La Moncloa a las puertas de la Cancillería polaca, sin que estuvieran presentes, ni pudieran preguntar, los periodistas españoles— en tono muy duro: "El Gobierno de España defiende los intereses de todas las empresas españolas, dentro y fuera. Si en alguna parte del mundo hay gestos de hostilidad hacia esos intereses, el Gobierno los interpreta como gestos de hostilidad hacia España y hacia el Gobierno de España. El Gobierno lo que sí dice es que si hay gestos de hostilidad estos traerán consecuencias".

El conflicto diplomático parece servido. Repsol controla el 53,47% de YPF, mientras que el grupo argentino Petersen tiene el 25,46%. La presidenta argentina, [Cristina Fernández de Kirchner][7], ha alentado la escalada contra Repsol, a quien acusa de no invertir lo suficiente, lo que según su versión ha hecho bajar la producción y está forzando a Argentina a importar petróleo. Repsol se ha comprometido a más inversiones pero el conflicto, lejos de aplacarse, se recrudece con el riesgo de que al final del proceso Argentina se quede con la compañía a un precio bajo, lo que provocaría graves pérdidas para la petrolera española.

 

[1]: https://correo.siaple.es/OWA/redir.aspx?C=149e8fd46b0b45c3947c2d9715d29391&URL=http%3a%2f%2felpais.com%2felpais%2f2012%2f03%2f30%2fopinion%2f1333131464_260216.html
[2]: http://economia.elpais.com/tag/repsol_petroleo/a/
[3]: http://economia.elpais.com/tag/yacimientos_petroliferos_fiscales/a/
[4]: http://internacional.elpais.com/tag/jose_manuel_soria/a/
[5]: http://internacional.elpais.com/tag/antoni_brufau/a/
[6]: http://internacional.elpais.com/internacional/2012/04/12/actualidad/1334185308_889293.html
[7]: http://politica.elpais.com/tag/cristina_fernandez_de_kirchner/a/

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