Saturday, April 14, 2012

“It will be able to resume all activities with total normality”

Fue en la madrugada del jueves al viernes, en la residencia en la que se encontraba en Botsuana, cuando se dirigía al cuarto de baño. En ese momento, el rey Juan Carlos sufrió un tropezón en un escalón que le provocó la caída y la fractura. Concretamente sufrió "una torsión de cadera derecha, que causó una rotura en la parte superiór del fémur". Este es el diagnóstico que ha hecho público el doctor Ángel Villamor sobre el accidente sufrido por el Rey cuando se encontraba participando en una cacería de elefantes en Botsuena.

Los médicos que han atendido a don Juan Carlos han contado que en la operación, que duró dos horas y cuarto, le han colocado una prótesis en la pelvis. Se han ayudado para explicarlo de varios gráficos y de un modelo de la prótesis. La cirugía, ha subrayado Villamor, ha servido tanto para resolver la fractura producida por la caída como para solucionar una artrosis en esa misma cadera que le provocaba molestias. "De ahí que la operación se haya alargado y hayamos aplicado una cirugía válida para solucionar ambos problemas", ha afirmado el doctor.

"Con esa prótesis", ha continuado, "pretendemos no tener le que operar nunca más de esa cadera. La fractura tenía varios trazos, y suponía un estallido de la zona más alta del fémur. Hemos conseguido sustituir la articulación desgastada por una prótesis aprovechando que teníamos que sintetizar la fractura que se había producido. El resultado ha sido satisfactorio y tras la intervención Su Majestad ha pasado a la UCI. A las ocho horas ya ha subido a la habitación. Está sin dolores y prevemos que esta tarde haga la primera sesión de fisioterapia".

Respecto a los plazos de recuperación, Villamor ha calificado el caso de "especial" por asociarse las dos lesiones y las dos cirugías en una. "Esperamos que esté ingresado cuatro o cinco días. Normalmente, en uno o dos meses el paciente está haciendo actividad física normal, pero creemos que ya en una semana o 10 días podría estar haciendo labores de despacho". Preguntado si esa "actividad física normal" incluía sus aficiones, por ejemplo la caza, el doctor ha respondido: "Tenemos pacientes operados de cadera, un cuñado mío, que hace alta montaña con dos operaciones. Lo normal es que se olvide de sus caderas y pueda hacer su actividad normal. Además, las molestias que sufría las hemos subsanado. No debe tener ninguna limitación".

Los médicos han desvelado que el viaje de vuelta a Madrid se hizo con celeridad y sin problema alguno. De hecho, enfatizaron, "el Rey vino sentado normalmente en el avión, que no estaba medicalizado". "Teníamos un médico intensivista con su Majestad, peor no hubo que hacer nada especial", explicó Barros.

Cuatro operaciones en menos de dos años, tres de ellas de traumatología, permiten calificar al Rey como reincidente en este tipo de daños. Villamor utilizó este hecho para enfatizar sobre la fortaleza anímica de don Juan Carlos: "Desde el primer momento nos llamó la atención el espíritu de sacrificio con que coge las lesiones. Es similar a la fortaleza con la que los deportistas asumen esos problemas. Sí es casualidad que hayamos tenido tres cirugías seguidas en dos años, pero a nosotros casi nos preocupa más que le pudiera haber afectado al ánimo. Pero ha sido al revés. Él nos ha acabado animando a nosotros"

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