Monday, April 30, 2012

Colombia studies an operative one to rescue the French journalist

Más de tres días después de la [desaparición del periodista francés Roméo Langlois][1] durante un enfrentamiento entre el Ejército colombiano y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el Caquetá, sur del país, el Gobierno colombiano solo ha podido confirmar que el reportero está herido, que no sabe el sitio exacto donde está y ha exigido a la guerrilla que, si lo retiene, lo deje en libertad de inmediato.

"No sé si, en efecto, lo tienen. Esa es una hipótesis muy factible que no se puede descartar. Si así es, que lo tienen las FARC, ellos deben entregarlo urgentemente", ha declarado este lunes Juan Carlos Pinzón, ministro de Defensa colombiano, en una conferencia de prensa. Ha precisado que las Fuerzas Armadas no saben exactamente dónde está Roméo Langlois, pero "en el momento en que nos enteremos, eso implicaría unas decisiones y hablaríamos con el Gobierno francés para un rescate militar".

Langlois, un experimentado reportero de 35 años que lleva más de una década viviendo en Colombia, acompañaba a un batallón del Ejército de ese país para hacer un reportaje sobre la lucha contra las drogas cuando se produjo el ataque de la guerrilla.

El ministro ha mantenido informado sobre los hechos al Gobierno de Nicolás Sarkozy. El canciller francés, Alain Juppé, quien el domingo había confirmado que Langlois estaba prisionero de las FARC, ha aclarado este lunes que "pese a que no ha habido reivindicación formal de su secuestro, consideramos, de acuerdo con las autoridades colombianas, que nuestro compatriota está muy probablemente en manos de las FARC".

La guerrilla, que hasta el momento ha guardado un hermético silencio sobre el paradero del reportero francés, había anunciado el pasado 27 de febrero que suspendería el secuestro de civiles como medio de financiación, un hecho sin precedentes en la historia de este grupo, que llevaba más de 30 años ejerciendo esta práctica.

En Colombia se desató una polémica después de que el vicepresidente de la República, Angelino Garzón, criticara el hecho de que los civiles vistieran prendas militares durante la operación. "Los que son civiles, incluyendo los gobernantes como yo, y personas como los periodistas, por principio, no podemos vestir prendas militares. Eso es exclusivo de las Fuerzas Militares y de la policía", aseguró el mandatario. El ministro Pinzón respondió que Roméo Langlois se puso el casco y el chaleco antibalas militares porque era la única manera de protegerlo.

Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja en Colombia adelanta gestiones en la zona del Caquetá para establecer si la guerrilla tiene al reportero y si es así, en qué condiciones está.

De acuerdo con el Ejército, durante los combates del pasado sábado en una zona selvática conocida como La Unión Peneya, en el municipio de La Montañita (Caquetá), los guerrilleros no estaban uniformados, sino vestidos con sudaderas y camisetas blancas, y disparaban desde las casas de los campesinos. Durante los enfrentamientos [murieron tres militares y un policía][2].

[1]: http://internacional.elpais.com/internacional/2012/04/29/actualidad/1335715153_062805.html
[2]: http://internacional.elpais.com/internacional/2012/04/29/actualidad/1335662875_923000.html
Enclosure: http://ep00.epimg.net/internacional/imagenes/2012/04/30/actualidad/1335818733_813037_1335819120_miniatura_normal.jpg

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