Wednesday, April 11, 2012

The attack to the Spanish debt breaks out again in spite of new cuts

Dice Luis de Guindos, el ministro de Economía, que "en los mercados es bueno evadirse de lo que pasa a corto plazo" y que las turbulencias y la volatilidad "no pueden hacer perder el rumbo" de las políticas económicas de medio plazo, una agenda de recortes y reformas que, asegura, el Ejecutivo aplica "por convicción" y no "por la presión" de los inversores o Bruselas. Así lo defendió ayer Guindos en un coloquio y, sin embargo, resultaba bastante difícil abstraerse de esa olla a presión en que se han convertido los mercados para España. También requería un acto de fe desligar los últimos recortes en sanidad y educación —anunciados el lunes por sorpresa, apenas una semana después de aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE)— de la escalada de tensión inversora.

Pero siguió el asedio. La deuda pública vivió su peor jornada desde que Mariano Rajoy está en el Gobierno y la bolsa bajó casi un 3%, hasta su nivel más bajo desde marzo de 2009. Fue un día aciago también para el resto de Europa, con Madrid como gran quebradero de cabeza, por sus desequilibrios presupuestarios y los efectos que tendría una eventual intervención de la quinta economía europea.

El Gobierno anunció el 3 de abril unos Presupuestos con un tijeretazo de 27.300 millones de euros, los más austeros de la democracia, con el fin reducir el déficit del 8,51% del producto interior bruto (PIB) al 5,3%.

Pero los mercados fruncieron el ceño y pidieron más intereses por la deuda española. La prima de riesgo, que es el termómetro de la fiabilidad de un país como pagador y se mide por diferencial de interés que los bonos a 10 años pagan respecto a los alemanes superó la cota psicológica de los 400 puntos básicos (o 4 puntos porcentuales), al acabar la semana. Así que el lunes, con los mercados cerrados en Europa, anunció nuevos ajustes de gasto social con el objetivo de ahorrar 10.000 millones este 2012. Y tampoco eso calmó a los mercados. La prima alcanzó ayer 433 puntos básicos (4,3 puntos porcentuales), 31 más que en la jornada anterior, y el nivel más alto en estos 100 días de Rajoy. El interés de los títulos se rozó a la simbólica barrera del 6%, se quedaron en el 5,9%. La prima se ha disparado 100 puntos en apenas 15 días, debido también a que empiezan a diluirse los efectos de los manguerazos de créditos baratos a largo plazo del Banco Central Europeo (BCE), de los que la banca española ha dado buena cuenta para invertir en bonos y ha permitido que el Tesoro realizara sus subastas con éxito.

Las prima no es tan elevada como la de noviembre, cuando rozó 470 puntos básicos y el bono llegó a pagarse con interés del 7%, lo que disparó las alarmas porque se considera una suerte de línea roja para la necesidad de ayuda. El pero es que entonces, antes del cambio de color político, aún no se había aprobado la profunda reforma laboral, ni la financiera ni los presupuestos se había presentado, y a este Ejecutivo ya no le quedan muchas cartas que jugar, más prendas que ofrecer.

"Los inversores ven que las medidas para reducir el déficit frenan el crecimiento económico", apunta Daniel Suárez, de Analistas Financieros Internacionales (AFI). Y el problema a su juicio, es que mientras España se aprieta el cinturón, "el famoso cortafuegos [el refuerzo previsto del fondo de rescate europeo para evitar que la espiral de crisis de deuda contagie a España o Italia] será bastante pequeñito".

La prima de riesgo italiana, de hecho, también se ha disparado 100 puntos básicos en dos semanas, hasta alcanzar ayer los 404, y también subió para Francia o Bélgica. Mientras, Alemania logró que sus bonos pagaran en el mercado secundario el interés más bajo en la etapa del euro, un 1,65%, lo que ensanchó las diferencias, es decir, las primas.

Los analistas calculan que el BCE comprará bonos de países vulnerables para frenar esta escalada y la situación se agudiza, pero ayer, al parecer, el organismo aún veía margen. Javier Ferrer, de Ahorro Corporación, advirtió de que ayer hubo pocas operaciones en el mercado, con muchas compras alemanas y futuros italianos, y eso "nos dice que la mayor parte de movimientos son especulativos".

Guindos llamó a la calma durante su coloquio en el Forum Europa y recordó que el Tesoro Público ya ha financiado casi el 50% de las necesidades para este año. La economía española "está bajo supervisión macroeconómica, que es pública, desde 2010, pero los socios europeos saben que el Gobierno es el mejor aliado para la búsqueda de soluciones". En esta línea recalcó que España "no necesita el rescate en estos momentos". El gobernador del Banco de España, Miguel Fernández Ordóñez, se mostró más rotundo y recalcó que el gobernador ha dicho que "en absoluto, ni de lejos" contempla esta posibilidad, informa Manuel Vicente Gómez.

La ralentización internacional también lastró las bolsas europeas y Wall Street. En el Viejo Continente, Milán sufrió el mayor desplome, de casi el 5%. Juan Ignacio Crespo, analista financiero, advirtió ayer de que estos días "están produciendo operaciones de aversión al riesgo y España está más débil, por lo que le afecta más".

El ministro de Economía señaló que la contracción del primer trimestre del año será "muy similar" a la del cuarto (-0,3%), "no mucho peor", lo que significa "estabilización". Y dio un mensaje parecido para el empleo. En otras palabras: todo estable dentro de la gravedad.

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